
Camino de cristal
Al caer sobre la hoja,
Bidú resbaló contenta hacia el centro verde y lechoso
del helecho amazonico.
La niebla condensada en un manto blanco
acariciaba silenciosa cada brote y cada trino nuevo.
Nerviosa se dejó caer, en un temblor del tallo
se aferro a la nada y redonda y contenta bajó a tierra
en medio de emplumadas garzas que de paso estaban...
la cargaron solo minutos pues su aceite expulsa
lo que no pertenece a cada pluma.
Y elevada por una tibia brisa voló sin prisa,
para ser mas exacta avanzó el equivalente a tres sonrisas
En un giro de 31° encontró a Encol y Wapie y a Cinfu,
quienes cantaban aun despues de la tormenta atróz
“Que llueva que lluevaaaa , la vieja esta en la cuevaaaaaaaaa...”
Juntos los cuatro amigos en un coro invernal,
cantaron lindas prosas de origen natural,
Unas gotas de rocio sin aparente bienestar,
fueron las mas dichosas del dia, por su rio alcanzar.
Bidú se volvió parte del TODO, cuando fundida en la mar disolvió
los latidos de nuestra tierra en la magica marejada del vaivén Lunar.
